El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves una orden ejecutiva para crear una «reserva estratégica» de criptomonedas, que incluirá bitcoin, ethereum, XRP, solana y cardano. Esta reserva se financiará con bitcoins incautados por el gobierno federal en operaciones criminales o civiles, según explicó David Sacks, el «zar de las criptomonedas» de la Casa Blanca, quien aseguró que no costará «ni un centavo a los contribuyentes». Trump anunció esta iniciativa durante un evento en el que destacó su objetivo de convertir a Estados Unidos en la «capital mundial de las criptomonedas». El anuncio provocó un aumento inmediato en el valor de las cinco criptomonedas mencionadas. Sin embargo, no está claro cómo funcionará esta reserva ni cómo beneficiará directamente a los ciudadanos estadounidenses.
La medida contrasta con la política del anterior presidente, Joe Biden, quien lideró una ofensiva contra las criptomonedas por preocupaciones sobre fraudes y lavado de dinero. Trump, por su parte, ha cambiado su postura respecto a estas monedas digitales, ya que en 2021 las calificó de «estafa». Ahora, su gobierno busca regular y promover la industria, aunque ha generado críticas por posibles conflictos de interés, dado que su familia ha lanzado sus propias criptomonedas y él tiene participación en una plataforma relacionada.
El anuncio ha sido recibido con escepticismo por algunos expertos. Charles Edwards, del Capriole Fund, lo calificó como «una mona vestida de seda», argumentando que solo se trata de una formalización de las tenencias de bitcoin que ya tenía el gobierno. Por su parte, Jason Yanowitz, cofundador de Blockworks, advirtió que la falta de transparencia y un marco claro podría distorsionar los mercados y generar desconfianza.