Las decisiones de Segundo Castillo, el director técnico del Barcelona, han captado tanto la atención que, aunque el partido es crucial, él se roba las miradas. Laura Buenaño, comunicadora, admira su audacia: «Me encanta que se atreva a destacar, a decir ‘aquí estoy, soy único’ sin necesidad de palabras». Además, resalta que su estilo es un mensaje claro para los aficionados: nada de ir «fachosos» al estadio.
Castillo no sólo llama la atención, sino que también proyecta confianza y autoridad, algo que sin duda influye en su equipo y hasta en los rivales. Buenaño destaca su elegancia, que combina alta costura con detalles modernos y atrevidos. Su estilo se caracteriza por siluetas ajustadas, cortes limpios y un uso inteligente del color y los contrastes, añadiendo accesorios llamativos que le dan un toque único. Además, elige materiales de lujo, como lana fina y terciopelo, reforzando la idea de que invertir en prendas de calidad vale la pena. Su versatilidad para alternar entre lo formal y lo casual demuestra un dominio del buen gusto. En resumen, Castillo ha encontrado una fórmula para manejar estratégicamente su imagen, transmitiendo poder, respeto y creatividad. Su estilo, comparado con figuras como Idris Elba o Barack Obama, no solo lo distingue, sino que también pone al equipo ecuatoriano en el mapa mundial. «Es atrevido, y eso es lo especial», celebra Buenaño.
Patricio Nieto, asesor de imagen, añade que la elección de un traje sastre por parte de un DT comunica seriedad y compromiso. En un entorno donde la vestimenta suele ser informal, Castillo opta por lo formal para diferenciarse y reforzar su liderazgo. Esta estrategia no solo fortalece su marca personal, sino que también atrae a medios y aficionados, generando un impacto visual que trasciende en redes sociales y medios tradicionales.¿Influye esto en el equipo? Sin duda. Según Nieto, este tipo de imagen puede inspirar a los jugadores a adoptar una actitud más seria y enfocada, fomentando un ambiente de profesionalismo. En un deporte donde la vestimenta de los técnicos varía entre lo formal y lo casual, Castillo ha marcado una tendencia que va más allá de lo tradicional.